Con el paso del tiempo, la obra de Nora Ancarola se vincula más estrechamente a dos aspectos de la realidad que le preocupan profundamente. El primero es la exploración del potencial de los medios artísticos para ofrecer nuevas interpretaciones. Esta práctica le permite revisitar pequeñas y grandes narrativas históricas, así como realidades sociales. El segundo es profundizar en la observación y utilización del proceso creativo. Este enfoque reconoce que la creatividad es un instrumento de transformación para lidiar con el malestar individual y sistémico.
Teniendo todo esto en cuenta, Nora utiliza elementos visuales en los que las imágenes mezclan lo personal y lo público, con el objetivo claro de replantearse las normas que los guían. Cada proyecto implica un desarrollo único, que requiere resoluciones técnicas y consideraciones espaciales específicas. El diálogo permanente entre imagen y texto ha sido una característica constante de su obra.
Sus últimos proyectos ponen de relieve la creciente importancia de los esfuerzos de colaboración y la dimensión sociopolítica en la trayectoria profesional de Nora Ancarola.