Diana Scherer se adentra en la intrincada dinámica de la vida vegetal subterránea. Los neurobiólogos botánicos consideran que las raíces son como el cerebro de una planta, que gobierna su oculta existencia subterránea. Su proyecto arroja luz sobre estos procesos subterráneos y desvela el mundo oculto bajo nuestros pies.
Empleando una técnica única, Scherer hace uso de los procesos naturales de crecimiento para modelar estructuras a partir de los tejidos de las raíces. Inspirándose tanto en las formas botánicas como en las construcciones humanas, elabora patrones intrincados que desdibujan los límites entre naturaleza y artificio.
La obra de Scherer, que indaga continuamente en la interacción entre el cultivo vegetal y la naturaleza vegetal, no solo invita a la reflexión, sino que también es una conmovedora expresión del deseo de la humanidad de ejercer control sobre la naturaleza.