Niels Albers crea instalaciones escultóricas y arquitectónicas que cuestionan las visiones antropocéntricas del mundo y dan prioridad a perspectivas más que humanas. Para Manifesta 15, investigó las pautas migratorias de las 205 especies de aves cuyas rutas pasan por Barcelona. Conectando el vuelo de las aves con el viento y la idea de la energía y la potencia que es clave para entender Las Tres Chimeneas, Albers observó que las aves y los molinos de viento —una infraestructura esencial para la transición a la energía verde— tienen en común las alas. Haciendo referencia a los símbolos griegos del aire, el agua, el fuego y la tierra, abstrajo entonces las alas con forma de triángulo, que construyó con madera y moldeó para crear una trayectoria curva. Se invita al público visitante a caminar por la estructura, cuya altura específica requiere inclinarse en señal de humilde deferencia hacia las aves migratorias que nos sobrevuelan y cuyas rutinas anuales se están viendo perturbadas por el cambio climático.