En su obra, la artista multidisciplinaria Marie-Claire Messouma Manlanbien crea historias y narraciones poéticas que se inspiran en una gran variedad de influencias culturales y mitológicas, conjurando una «identidad plural». En su exploración de la feminidad, la maternidad y la curación, Manlanbien dedica una especial atención a prácticas y creencias que históricamente han sido cuestionadas, ridiculizadas, prohibidas e incluso erradicadas por las fuerzas coloniales. Al realizar su obra, la artista cita e incorpora tradiciones artesanales, simbología ancestral y plantas medicinales. En el monasterio de Sant Cugat, un lugar en el que el espíritu se recupera y fortalece, construye un templo alternativo de sanación y renovación basado en conocimientos ancestrales y remedios naturales que inventa para invocar entidades de distintos mundos. En una iglesia del siglo xii, recrea un templo en el que el agua —símbolo de purificación, conexión, limpieza y renovación— es el elemento central.