La práctica de Korakrit Arunanondchai entrelaza narraciones y experiencias personales con referencias mitológicas y relatos sociohistóricos, con especial atención a las realidades culturales y políticas de su Tailandia natal. Songs for dying presenta una trama multidimensional que relaciona el duelo del artista por la muerte de su abuelo con la masacre de Jeju de 1948 en Corea del Sur, así como con la reciente protesta estudiantil contra el Gobierno tailandés, respaldado por el ejército. En la película, los procesos de muerte y descomposición hacen posibles formas alternativas de (co)existencia. La película habla de cómo el artista hace uso de la narración especulativa, una metodología cinematográfica que se libera de un marco de pensamiento occidental paternalista, cuyas preocupaciones y pretensiones funcionan para limitar artificialmente las posibilidades. Lo hace como una manera tanto de curar traumas del pasado como de transformar las relaciones entre personas que, de otro modo, podrían parecer dispares. Para Arunanondchai, el acto de quebrantar o alterar las narrativas dominantes se basa en la convicción de que hacerlo deja espacio para historias no contadas.