La artista estonia Katja Novitskova se interesa por las imágenes de animales salvajes grabadas con cámaras de rastreo que detectan el calor y el movimiento. Para crear Pattern of Activation (random forest), Novitskova utilizó un programa de inteligencia artificial para fusionar conjuntos de fotografías de fauna salvaje tomadas con este tipo de cámaras que se han subido a plataformas de ciencia ciudadana. Los conjuntos incluyen fotografías de todo el mundo, también de la península ibérica. En la obra resultante, los animales se transforman unos en otros como parte de un paisaje visual único y continuo. Desde el punto de vista de la artista, la obsesión por captar a los habitantes de la naturaleza con equipos tecnológicos es indicativa del deseo humano de controlar, cartografiar y demarcar, un afán de vigilancia ecológica colonialista. Su película de ritmo lento rechaza y cuestiona el afán de clasificar y categorizar, captando de manera poética «el presente extremo» poblado por seres híbridos.