Desde el siglo xix, la costa de Murcia ha sido testigo de un proceso tripartito de extracción que ha avanzado a partir de la minería, la especulación inmobiliaria y la agricultura intensiva. Este proceso ha provocado deterioro ecológico y la muerte masiva de la fauna del mar Menor, la mayor laguna de agua salada de Europa, perteneciente al Campo de Cartagena, en el sureste de España. En nombre del llamado «progreso», se han acumulado actitudes imprudentes e incluso criminales que han fomentado la emergencia climática actual. El verano de 2022 fue el más caluroso registrado hasta la fecha. El precipitado aumento de las temperaturas es quizá el efecto más patente del cambio climático, pero desde luego no el único. En su cortometraje-ensayo, que reúne un conjunto de entrevistas que hizo a residentes, activistas, comunidad científica y artistas, Lorenzo Sandoval explora las raíces de la cosmovisión que sustenta y perpetúa el extractivismo en la zona, al tiempo que sondea distintas estrategias para resistir a la matriz de prácticas que este conlleva. En septiembre de 2022, el Parlamento español aprobó la Ley 19/2022, que reconoce al mar Menor como entidad jurídica, otorgándole un conjunto de derechos expresos destinados a protegerlo de las acciones humanas destructivas.